Volkswagen Polo / Seat Ibiza
Lo que mejor funciona aquí: coche corto, fácil de meter en un hueco del casco antiguo y sobrado para la A-4.
Movilidad mientras trabajamos
En Cádiz media ciudad cruza un puente cada mañana para llegar al trabajo. Perder el coche una jornada entera se nota en el bolsillo y en la agenda, así que cuando el tuyo duerme en el elevador te damos las llaves de otro.
La regla
Esa es toda la letra pequeña. Si el coche pasa la noche en el taller, hay sustitución. Si sale antes de que bajemos la persiana, no hace falta y preferimos no complicarte con papeles.
¿Prefieres no esperar sentado un par de horas? Te acercamos al centro de Cádiz o a la estación, coges el Cercanías C-1 hacia Jerez o Sevilla y vuelves cuando te avisemos. Ese trayecto tampoco lo cobramos.
Qué vas a conducir
Nada de berlinas imposibles de aparcar en una calle de dos metros y medio. Utilitarios con su mantenimiento al día, revisados por nosotros mismos. Si necesitas cambio automático o maletero grande, avísalo al reservar y miramos qué tenemos.
Lo que mejor funciona aquí: coche corto, fácil de meter en un hueco del casco antiguo y sobrado para la A-4.
Gasolina y diésel, cinco plazas, dirección asistida ligera. Suficiente para bajar a Chiclana o subir a Jerez sin pensarlo.
Sujeta a que esté libre. Pensada para quien reparte, monta o carga herramienta y no puede apañarse con un turismo.
Las condiciones, enteras
Si el trabajo entra en los supuestos de arriba, el préstamo no aparece en la factura. Ni por días, ni como gestión, ni escondido en la mano de obra.
No bloqueamos dinero en tu tarjeta ni te hacemos firmar un contrato de alquiler encubierto. Un albarán con matrícula, kilómetros y fotos, y ya.
El seguro corre de nuestra cuenta mientras el coche lo llevas tú. Un percance fortuito se tramita por parte, no contra tu bolsillo.
Da de sobra para cruzar La Pepa dos veces al día. Si te vas de fin de semana y disparas el cuentakilómetros, te decimos el exceso al devolverlo.
Depósito completo y habitáculo limpio. Lo único que pedimos es recibirlo igual.
Si se te queda tirado o pinchas en la CA-33, la póliza cubre asistencia. Llamas y te sacan de ahí.
De la cita a las llaves
Cuatro momentos, un albarán y cero burocracia añadida.
Cuando calculamos horas y vemos que el coche duerme aquí, te lo decimos nosotros. No hace falta que lo pidas ni que negocies nada.
La flota es corta, así que al cerrar la cita reservamos también el coche para esa fecha. Cuanto antes se programe, más fácil es cuadrarlo.
Traes DNI y carné en vigor, repasamos juntos carrocería y kilómetros, hacemos cuatro fotos y te llevas las llaves.
El día que recoges el tuyo reparado nos devuelves el otro tal como salió. Se cierra el albarán y no queda nada pendiente.
Nuestra postura
Aquí la geografía manda. Vivir en una lengua de tierra estrecha significa que casi cualquier gestión que no esté dentro del casco implica salir por el Puente de la Constitución de 1812 o por el Carranza. Quien trabaja en San Fernando, en Puerto Real o en el polígono de El Puerto lo sabe: sin coche, la mañana se convierte en un rompecabezas de horarios ajenos.
Con ese panorama, cobrar por prestar un utilitario nos parecería sacar tajada del apuro del cliente. Lo habitual en el sector es ofrecerlo con condiciones que lo vacían de sentido: veinticinco euros por jornada, cuatrocientos cincuenta de franquicia, importe retenido en la tarjeta y un contrato calcado al de una empresa de alquiler. Al final sale igual de caro que alquilar, con la diferencia de que encima te llaman cortesía.
En Taller Cádiz el planteamiento es otro. Si aceptamos un trabajo que va a inmovilizar tu vehículo varios días, la movilidad mientras tanto forma parte de lo que hemos aceptado. No es un regalo ni una promoción: es lo mínimo exigible.
No hay pagarés, ni avales, ni importes congelados en tu banco durante semanas. Documentamos kilómetros y estado con unas fotos, firmamos los dos y ya está. Partimos de que quien viene a repararse el coche es una persona formal, y la experiencia dice que acertamos casi siempre. Cuando no, se resuelve hablando, no leyendo cláusulas.
Los coches de préstamo viven el mismo aire que el tuyo: humedad, levante y arena en suspensión. Por eso les miramos bajos, latiguillos y conexiones con más frecuencia de la que marcaría el fabricante. Te lo entregamos con la ITV en regla y sin nada pendiente, porque prestarte un coche con un problema latente sería empeorar tu semana en vez de arreglarla.
La disponibilidad es el único límite real. Cuando el trabajo se programa con margen, apartamos el coche en el calendario y ese día está esperándote. Con las entradas de urgencia hacemos lo que se puede; si justo no queda ninguno libre, te acercamos a donde necesites o a la estación de tren, y eso tampoco te cuesta nada.
¿Tienes una intervención larga a la vista? Llámanos al 641 16 17 71 o mándanos un WhatsApp con la fecha que barajas y lo dejamos apartado.
Dudas que nos llegan
Cuando el tuyo se queda en el taller pasada la hora de cierre. Reparto, embrague, chapa, motor abierto o una avería eléctrica que hay que perseguir. Si el trabajo se resuelve en unas horas —aceite, pastillas, equilibrado, una lectura de centralita— recoges el tuyo el mismo día y no hace falta.
Puede pasar: la flota es corta y hay semanas cargadas. Por eso lo reservamos al programar la cita. Si aun así coincide todo, te acercamos nosotros a donde vayas dentro de la ciudad o a la estación para que cojas el Cercanías C-1, y no te cobramos ese desplazamiento.
Carné de conducir en vigor y DNI. Pedimos 21 años cumplidos y un año largo de carné. Se firma el albarán con kilometraje y estado y nada más: ni pagaré, ni tarjeta retenida, ni seguro aparte.
La póliza es a todo riesgo y va a nuestro nombre. Un roce de aparcamiento en una calle estrecha o un percance sin mala fe se tramita con la aseguradora igual que cualquier otro parte, sin cargo para ti. A cambio pedimos que nos lo cuentes rápido y completo. Otra cosa distinta es un uso claramente negligente o repetido: eso lo hablamos cara a cara.
Por España, sí. Los cien kilómetros al día que entran incluidos cubren de sobra el ir y venir por los puentes. Si te plantas en Madrid y vuelves, hay un céntimo por kilómetro de más que te enseñamos antes de que te lo lleves, nunca después.
Te lo entregamos lleno y así queremos recuperarlo. Si no te da tiempo de parar en la gasolinera, dínoslo y añadimos a la factura los litros que falten al precio de ese día. Nada más.
No. En cuanto sabemos que el plazo se alarga te llamamos y sigues con el de sustitución los días que haga falta, sin que eso cueste un euro más. El retraso es nuestro, no tuyo.
No hay penalización. Devuelves el coche prestado, te llevas el tuyo y en la factura queda únicamente el tiempo de diagnóstico ya invertido, si es que lo hubo. Los días que hayas tenido el de cortesía no se cobran.
Resérvalo junto con la cita
Dinos qué hay que hacerle al coche y qué día te viene bien; nosotros apartamos las llaves del de sustitución para esa fecha.