Guía completa
Los puntos que tumban coches, uno por uno
Esta página no es una explicación general de qué es la inspección técnica. Es la lista de lo que en la práctica manda a la gente a casa con un desfavorable, ordenada de más a menos frecuente en coches que viven junto a la bahía, y lo que hacemos nosotros con cada cosa.
Tuberías rígidas de freno picadas
Encabeza la lista y a casi nadie se le ocurre mirarlo. Los tubos metálicos del circuito de freno corren por debajo del piso, a la intemperie, y en un ambiente salino se pican desde fuera hacia dentro. Mientras la corrosión es superficial no hay nada que decir. Cuando ha comido pared, el inspector lo califica de grave y con razón: un tubo debilitado no avisa, revienta el día que le pides toda la presión.
Qué hacemos: lo miramos con el coche en alto y rascando donde toca, no de un vistazo. Si hay que sustituir, se cambia el tramo completo con tubo nuevo abocardado y se purga el circuito. No parcheamos tuberías de freno.
Escape abierto por las soldaduras
El silenciador trasero y el tramo intermedio se perforan aquí bastante antes de lo que marcaría su vida normal, y casi siempre por las costuras y por la parte de abajo, donde se acumula humedad. Una fuga de gases antes del silenciador es defecto directo, y además dispara el ruido.
Qué hacemos: localizamos la fuga con el motor en marcha y decidimos honestamente entre reparar el tramo o sustituirlo. Cuando la pieza está fina en toda su superficie, soldar es tirar el dinero: aguanta un mes y se vuelve a abrir un centímetro más allá.
Holguras en dirección y suspensión
Rótulas, bieletas, silentblocks de trapecio, bujes. Se miden con las placas oscilantes y la palanca, igual que lo van a medir en la estación. Una holgura ligera se anota como leve y te deja pasar; una franca, no.
Qué hacemos: te enseñamos la holgura en el propio coche antes de tocar nada, para que veas de dónde sale el presupuesto. Y avisamos: cambiar rótula o bieleta obliga a repasar alineación después.
Reglaje de alumbrado
El defecto más barato de corregir y uno de los que más se repiten. Basta un golpe menor en el frontal, un cambio de bombilla mal encajada o un corrector de altura que alguien dejó en la posición equivocada.
Qué hacemos: ajuste con regloscopio de cruce y comprobación de la serie completa —posición, cortas, largas, antiniebla, intermitentes, freno incluida la tercera luz, marcha atrás y matrícula—. Si hay óptica con condensación interior o carcasa rota, te lo decimos, porque eso también se anota.
Frenada por debajo de lo exigido
En el banco se lee rueda a rueda. Importan dos cosas: la fuerza total que es capaz de dar el sistema en relación al peso del vehículo y la diferencia entre las dos ruedas del mismo eje. El freno de estacionamiento se mide aparte.
Qué hacemos: medimos antes de vender nada. Muchas veces el problema no es el material de fricción, sino un pinzamiento agarrotado por corrosión que hace tirar el coche hacia un lado; eso se libera y se engrasa, y no siempre hace falta cambiar pastillas.
Neumáticos
Se comprueba la profundidad del dibujo en toda la anchura, no solo en el centro, y se buscan cortes, deformaciones o cristalización en los flancos. Un desgaste desigual también invita al inspector a mirar la dirección.
Qué hacemos: medimos las cuatro ruedas y, si el desgaste está corrido hacia un hombro, lo decimos claramente: el neumático nuevo se va a comer igual si antes no se corrige la geometría.
Emisiones y testigos encendidos
En gasolina se analizan los gases por la salida del escape; en diésel se mide la opacidad acelerando en vacío. Además se interroga la centralita: si el testigo de motor está encendido, la conversación se acaba ahí.
Qué hacemos: si aparece un aviso guardado, buscamos el origen antes de ponerlo a cero. Borrar por borrar es la manera más rápida de repetir el viaje a la estación.
Corrosión en estructura y anclajes
El punto que separa un coche de costa de uno de interior. Óxido superficial en un bajo no significa nada. Óxido que ha perdido material en un larguero, en un anclaje de suspensión o alrededor de un punto de fijación es harina de otro costal.
Qué hacemos: valoración honesta. Hay coches que se salvan con saneado y protección, y hay otros a los que no le hacemos gastar dinero al dueño.
Qué suele costar dejarlo en condiciones
En un coche de cierta edad al que le tocan varias cosas a la vez, el conjunto suele moverse entre 180 € y 540 €, priorizando siempre seguridad y dejando lo cosmético para después. Cuando aparece tubería de freno o escape completo la cifra sube, y te lo diremos antes de empezar, nunca a mitad del trabajo.
Cuándo traerlo
Tres semanas antes del vencimiento es el punto dulce. Da margen para pedir piezas, corregir sin prisas y elegir día de inspección. Si vienes a última hora también te atendemos, pero las piezas tardan lo que tardan.
Llama al 641 16 17 71 con la matrícula y la fecha de vencimiento y te buscamos hueco.