Guía completa
Catálogo de averías: qué está pasando según lo que oyes
Los sensores de aparcamiento avisan de una forma muy limitada —pitidos y poco más— así que casi toda la información está en el patrón del aviso. Este es el listado de lo que llega al taller y lo que hay detrás de cada caso.
Pita de continuo desde que metes la marcha atrás
El módulo está recibiendo un eco permanente de una de las cápsulas. Lo más frecuente es agua dentro del propio sensor o suciedad seca sobre la membrana: el ultrasonido rebota antes de salir y el sistema interpreta que tienes un muro a diez centímetros. También ocurre cuando un sensor ha quedado cubierto de pintura en una reparación de chapa hecha con prisa. La capa amortigua la emisión y el sensor deja de medir bien; no se arregla lijando, hay que montar uno nuevo y pintarlo solo por la carcasa exterior, respetando la membrana.
Un sensor mudo: ese lado no avisa nunca
El módulo lo declara sin respuesta. Dos posibilidades: la cápsula está muerta por un golpe, o el cable de ese ramal está cortado. La segunda es más habitual de lo que parece y suele aparecer en los pasos de mazo, donde el cable se dobla cada vez que se abre el portón o la puerta. Se identifica con continuidad, se empalma en condiciones y se aísla.
Detecta obstáculos que no están ahí
Ecos falsos. Un sensor que se ha salido de su goma de sujeción y apunta un par de grados hacia abajo empieza a leer el suelo. Una cápsula con una fisura fina de un roce contra bordillo hace lo mismo. Y una cuarta causa que engaña mucho: dos sensores del mismo eje que interfieren entre sí cuando uno de ellos está fuera de tolerancia.
Avisa tarde, cuando ya estás encima
El sensor mide, pero con una distancia desplazada. Se comprueba poniendo un obstáculo a distancia conocida y mirando la lectura del módulo. Si el sistema dice cincuenta centímetros cuando hay treinta, el fallo está en esa cápsula, no en tu forma de aparcar.
La cámara sale con vaho, con puntos o directamente en negro
Humedad. La carcasa de la cámara del portón vive a la intemperie y su junta se endurece con los años. Al principio el vaho aparece solo con el frío de la mañana; después ya no se va. Si el sensor de imagen todavía está limpio se puede secar y sellar; si la lente tiene cerco por dentro, se sustituye. La imagen a negro suele ser el cable coaxial partido en el paso del portón, el mismo punto que castiga a los sensores traseros.
Por qué aquí fallan más que en otros sitios
Dos motivos, y los dos son de aquí.
El primero es el uso. En una ciudad de calles estrechas se aparca en hueco justo, maniobrando, muchas veces al día. Los sensores no son un extra que se usa de vacaciones: trabajan a diario y reciben lo suyo. Un toque contra bordillo al enderezar, un paragolpes ajeno que te ha buscado el hueco, un pilar que estaba más cerca de lo que parecía. Las cápsulas delanteras y traseras se llevan golpes pequeños que no dejan marca visible en la pintura pero sí agrietan la carcasa del sensor.
El segundo es la humedad salina. El paragolpes trasero es la zona del coche que más agua recibe: la que levanta la propia rueda y la que se condensa cuando el coche duerme fuera. Los conectores de los sensores traseros están justo ahí, con la carcasa mirando hacia abajo, y con el tiempo entra agua por la junta. Aparece verdín en los pines y con él las lecturas erráticas, esas que un día están y otro no, y que hacen pensar que el sensor está medio muerto cuando lo único que pasa es que el contacto tiene resistencia.
Por eso, cuando entra un coche con sensores caprichosos, lo primero que abrimos es el conector. Si está limpio, seguimos hacia el sensor. Si tiene agua, ya sabemos por dónde va la reparación: limpiar, sustituir terminal, sellar y proteger. Sale bastante más barato que un juego de cápsulas nuevas, y dura.
Cómo lo enfocamos
Nada de sustituir a ciegas. Diagnosis del módulo para saber qué cápsula se queja, comprobación física de esa cápsula y de su tramo de cable, reparación de lo que esté mal y prueba final con un obstáculo real. Presupuesto antes de tocar el paragolpes, siempre. Si quieres que lo veamos, llama al 641 16 17 71.